El presidente de DePuy estaba informado de las negativas cualidades del producto que comercializó en Europa
23/02/2012
La vicepresidenta mundial médico de DePuy informó por medio de un correo electrónico al entonces presidente de la compañía de la negativa de la Agencia sanitaria. ( vea el correo electrónico publicado por el New York Times en este link).
Según publica The New York Times en su edición del pasado 21 de febrero, en agosto de 2009, la Agencia Sanitaria estadounidense notificó a DePuy Orthopaedics, una filial de Johnson & Johnson, que se había rechazado su solicitud para vender una versión de la prótesis de cadera ASR en los Estados Unidos.
El 21 de agosto de ese mismo año, Pamela Plouhar, vice presidente mundial médico de DePuy, remitió un correo electrónico interno a varios ejecutivos de la compañía, incluyendo David Floyd, presidente de DePuy a la fecha, sobre la decisión de la Agencia Sanitaria y sus repercusiones.
El contenido de este correo contrasta con las manifestaciones hechas hasta el momento por DePuy, que continuó circulando las prótesis en el mercado europeo, hasta la fecha de retirada de las prótesis a nivel mundial en el año 2010, insistiendo en que el producto era seguro a pesar de las quejas recibidas de cirujanos a nivel mundial.
En el correo interno remitido por Pamela Plouhar, publicado íntegramente en The New York Times, se hace expresa referencia a los defectos identificados por la Agencia Sanitaria estadounidense y la preocupación que esto suscita dentro de DePuy respecto al alto grado de revisión por fallo que se da en los pacientes portadores de prótesis y la dificultad con la que DePuy se encontraba para probar que dichas prótesis no eran de inferior calidad dados los riesgos asociados a las mismas. En el mismo correo, Pamela Plouhar se refiere expresamente a la preocupación que había surgido por parte de otras Agencias Sanitarias sobre todo en el Reino Unido y Australia.
En general, la mayoría de las prótesis de cadera duran alrededor de 15 o más años. Sin embargo, en el año 2008 la información registrada por traumatólogos de varios países confirmaba ya que las prótesis ASR estaban fallando al cabo de pocos años tras haber sido implantadas. Al mismo tiempo, las prótesis filtraban partículas metálicas a la sangre que pueden llegar a dañar los tejidos alrededor de la prótesis causando graves lesiones a los pacientes.
La decisión de DePuy de no hacer públicas las conclusiones de la Agencia Sanitaria estadounidense, tanto a cirujanos como a pacientes y otras partes interesadas, mientras continuaba vendiendo las prótesis en Europa y Australia sería un argumento más que apoyaría las miles de reclamaciones por daños y perjuicios a las que se enfrentará en este caso.
Dada la gravedad de las consecuencias que para la salud puede suponer la toxicidad de las prótesis DePuy ASR, desde Irwin Mitchell abogados aconsejamos que cualquier paciente portador de este tipo de prótesis se ponga en contacto inmediato con su cirujano para que éste le haga el oportuno seguimiento.
Asimismo es importante que el paciente valore con un abogado experto en la materia su situación al objeto de evaluar el daño causado por la prótesis y la posible reclamación por daños y perjuicios a ser entablada, recabando las pruebas necesarias al respecto.
Volver a Novedades